
Encuentro y Solidaridad es un movimiento de Apostolado seglar de la Iglesia Católica que quiere vivir una espiritualidad de conversión a Cristo, con un progresivo amor a su Iglesia y encarnación entre los más pobres de la tierra, partiendo de la familia y equipos militantes.
Como laicos responsables queremos comprometernos por un sociedad más justa y fraterna en la caridad política. Queremos vivir una amistad social, comunitaria y autogestionaria donde nuestras profesiones y familias sirvan cada día más al bien común, a la cultura de la vida frente a esta cultura de muerte y descarte que impone nuestra sociedad imperialista.
Trabajamos por una cultura del encuentro y la solidaridad, del amor y la verdad, del bien común y la justicia social, de respeto a la vida y a la creación, como signos concretos de la fraternidad y como bases de una revolución moral que sostenga una vida más digna y derribe los muros que dividen y matan en nuestro mundo.
La cultura del encuentro y la solidaridad es compartir hasta lo necesario para vivir, es ver y asumir que las demás personas son nuestros hermanos de verdad, no sólo como idea o concepto; es asumir la cultura de la noviolencia y del amor a los enemigos no con palabras sino con hechos.
Casa Emaus
La Casa Emaús, gestionada por la asociación Encuentro y Solidaridad, es un espacio de espiritualidad y formación militante que, desde sus inicios, ha promovido la vida cristiana, la solidaridad y la cultura del encuentro. Desde siempre, la Casa se ha puesto al servicio de la Iglesia y de los empobrecidos, con un estilo de austeridad y gratuidad, fomentando la autogestión y el protagonismo de los laicos.
La construcción de la Casa Emaús se realizó sin subvenciones ni créditos bancarios. Este proyecto ha sido posible gracias al esfuerzo y generosidad de cientos de personas: los kilómetros recorridos, las horas sin dormir, el sacrificio de dejar a los niños en casa… todo ello para trabajar en Emaús durante los fines de semana. Militantes históricos como Julián Gómez del Castillo, Tere Cáceres, Camilo Sánchez, Máximo Mata, Felipe López, Enrique Prieto, Josefina Aguilar, Eduardo Candela, Trinidad Segurado y tantos otros soñaron con proyectos de esta envergadura, y hoy podemos celebrar que su visión se hizo realidad gracias al compromiso y al trabajo compartido.
Servicio
Queremos que cualquier colectivo de la Iglesia o de la sociedad, parroquia o asociación, puedan disponer de los medios necesarios para afrontar los retos de la nueva evangelización.
La Casa Emaús, además de estar disponible a los distintos grupos para sus propias reuniones o retiros, oferta un programa formativo amplio de cursos sociopolíticos y de espiritualidad a lo largo de todo el año.

Está pensada para ser lugar de encuentro y acogida, reflexión y lucha solidaria por la justicia. Desde sus paredes, su gestión, distribución,..todo ha sido diseñado para que contagie solidaridad.
Estilo
La casa de espiritualidad Emaús se ha construido y se gestiona con trabajo gratuito, asociado y solidario. No es un hotel, ni un negocio, sino una experiencia evangelizadora donde se quiere vivir un estilo propio.
- De colaboración. Las personas que atienden la Casa y cocinan lo hacen con trabajo gratuito. Los asistentes a la Casa Emaús también colaboran tanto en los servicios de comedor como en los de limpieza.
- De austeridad. Donde evitamos el despilfarro de luz, agua y alimentos, como manera concreta de solidaridad en un mundo de derroche.
- De silencio dentro de la Casa. Para permitir la oración, la reflexión, o el trabajo personal. Existen zonas especialmente habilitadas para el diálogo, el juego o el deporte.

