Organismos internacionales contra los empobrecidos


En él se ha abordado cómo la organización política internacional está al servicio del imperialismo internacional del dinero y se ha desvelado la complicidad de la ONU y sus organismos que no sólo no son una herramienta para la justicia y la fraternidad universal, sino que son verdaderas armas de los grandes capitales, de los fondos de inversión, de las corporaciones multinacionales para imponer más hambre y esclavitud. Uno de los mecanismos utilizados por la ONU para imponer una cultura de muerte en todo el mundo son los Objetivos de Desarrollo del Milenio; próximo a cumplirse el plazo establecido para su cumplimiento en 2015, se ha constatado que no han servido para solucionar los problemas de los empobrecidos sino para imponer una cultura de muerte y generar una ideología dirigida a atacar la dignidad de la. En los Objetivos que se están perfilando para después del 2015 va a ser trasversal el llamado “desarrollo sostenible”, parece ser que la ONU seguirá intentando solucionar los problemas de los empobrecidos eliminándolos.

También hemos abordado la compleja realidad de la Unión Europea. La UE es una organización antidemocrática porque se ha hecho desde arriba y se sostiene en un poder tecnoburocrático que enlaza el poder político y las leyes con el poder técnico y científico. La presencia de 2.000 lobbies en Bruselas influye decisivamente en sus políticas. El Pacto Transatlántico entre EEUU y la UE se perfila como otro de los mecanismos para la libre circulación del capital y para dar seguridad jurídica a las grandes empresas. En el seno Europa no se han detenido los movimientos de insolidaridad plasmados en los diversos movimientos nacionalistas de los estados. Tampoco se ha avanzado en la solidaridad entre los estados miembros: en el parlamento alemán se decide la vida de los miembros de la Unión. La normativa europea está hecha a medida de los bancos que han conseguido convertir la deuda privada en deuda pública mediante los rescates bancarios. Europa es profundamente insolidaria con los empobrecidos de la tierra: ha optado por enriquecerse con la inmigración y ha blindado sus fronteras a los empobrecidos que proceden de países saqueados por las empresas europeas. También nos hemos acercado a la vida de los emigrantes, a su sufrimiento y a su lucha desvelando las mentiras que los presentan como amenaza.

Finalmente hemos conocido el testimonio de asociaciones que en todo el mundo luchan por la justicia. El imperialismo no ha dicho la última palabra, entre los empobrecidos está sembrada la semilla de la Solidaridad que da fruto abundante, así nos lo muestran los militantes que, como Julián Gómez del Castillo, entregaron su vida en la promoción de militantes cristianos. El papa Francisco dice que la Solidaridad es el tesoro de los pobres y nos recuerda que los cristianos tenemos el deber de involucrarnos en la política por bien de los que sufren la injusticia.

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